En Ecuador, así como en todo el mundo, el género
masculino e incluso el femenino, cada 8 de marzo se apresta a celebrar el Día
de la Mujer, homenaje que promueve un loor especial al ser tan sublime del
planeta, muy importante para la sociedad.
Las mujeres son un elemento necesario, tan básico como el
agua y el aire. En algunos países, incluido el nuestro las mujeres y los
hombres poseen igualdad de oportunidades, por ende las leyes otorgan
responsabilidades y derechos para todos.
Cada día, organizaciones de mujeres siguen buscando en el
mundo, la igualdad ante las leyes establecidas, sobre todo ante el machismo que
no fenece, alcanzando gran participación en la sociedad durante estos últimos
años.
No es anormal observar a personas de sexo femenino
ocupando cargos importantes, tampoco es difícil divisar en las calles a mujeres
que emprenden en oficios, antes dominados por los hombres. Hay que reconocer la
labor transcendental que realizan en el día a día. Loor a todas esas luchadoras.
Gracias al esfuerzo inagotable, ahora son pocas las
personas machistas que se encuentran contra la igualdad de derechos, aunque
todavía hay países donde las mujeres tienen menos posibilidades que los hombres
y algunas de ellas no disfrutan de la verdadera libertad; por ende la lucha de los
seres humanos que buscamos la manera de conseguir que todos tengamos igualdad
de oportunidades se siente continuamente sobre cada paraje del mundo.
Es por ello que cada una de las personas buscamos en
nuestros sentimientos, pensamientos y corazón la manera más efectiva de
combatir las injusticias que se cometen diariamente, hay ocasiones que nos
queremos convertir en súper héroes y eliminar todo lo malo que nos rodea y
hacer de este mundo un mejor espacio de convivencia entre los seres humanos y
con ello sentirnos bien, y en paz.
Pero no nos convirtamos en héroes o heroínas ante los
ojos del prójimo, no nos mintamos a
nosotros mismos. A quien queremos engañar cuando decimos que somos solidarios y
a espaldas realizamos todo lo contrario, cuando no nos preocupamos si nuestra
madre, hermana, esposa e hija se siente bien, cuando les despreciamos esas
pequeñas cosas que realizan con tanto cariño pero a nosotros nos parece tan
insignificante; reaccionemos, porque no somos agradecidos con las buenas cosas
que se nos presentan día tras día. Ya dejemos de blasfemar tantas palabras
vanas que no ponemos en práctica y dediquémonos a valorar esos detalles pequeños
para uno, pero grandes para otros.
No dediquemos solo un día a valorar la actividad de las
mujeres. Porqué los seres humanos sólo admiramos a aquellas que han sobresalido
en años anteriores que aunque estamos agradecidos por su lucha, sólo las
conocemos a través de libros y medios de comunicación; y no valoramos la gran
labor que efectúan las mujeres que nos rodean, aquellas que nos han brindado la
vida, esas mujeres que dan y sienten lo mismo que nosotros, aquellas que nos
acompañan durante el transcurso de nuestros días y que tratan de ser mejores
para que nos sintamos orgullosos.
Reconozcamos la labor que realiza este ser humano no sólo
un día específico como es el ocho de marzo, sino los 365 días del año, no nos
hagamos los desentendidos con la magnífica incursión de la mujer en la política
del país, las cuales se constituyen en un elemento importante para el avance y
desarrollo del Ecuador. Aplaudamos a esas mujeres que se sacrifican minuto a
minuto en pro de los demás, a las que no les importa si duermen, si dejan de
comer o arriesgan su vida con tal de atender al prójimo; sintámonos
profundamente agradecidos por poder contar con este personaje importante. ¡Que
vivan las mujeres!
Autor: Paulina Bustamante

0 comentarios :
Publicar un comentario