Don Longevo, hombre de gran sabiduría comenta:
Aunque no era frecuente por aquellos tiempos se dio una carencia de lluvias en la temporada de invierno, lo cual terminó por escasear en la zona los productos de la alimentación diaria, los pastizales e inclusive los caudales de agua en las quebradas y ríos.
En la actualidad no es extraña la ausencia de lluvias cuando corresponde; el hombre campesino por falta de conocimiento y el hombre industrial debido a sus ambiciones y falta de conciencia han contribuido a la destrucción del entorno y por ende a la variación climática, situación que es preocupante.
Don Longevo, hombre dedicado a sus sembrados y a la crianza de sus animales, sentía con mayor inquietud esta realidad.
Su ganado vacuno comenzó a flaquear debido a la falta de hierba; pero él, con su paciencia y sabiduría, sentado en su banqueta en el corredor de su casa a las cuatro de la tarde, después de la cena, meditaba y buscaba la forma cómo hacer para que sus vacas se vean bien.
Hasta que en un momento de alegría y júbilo manifestó a su familia que había encontrado la manera de solucionar este inconveniente, inmediatamente puso manos a la obra.
Les puso lentes verdes a todos sus vacunos y a los pocos días su ganado recuperó su carnadura debido a que todo lo veían color de hierba y lo tomaban como su alimento.
Ja, ja, ja.
Fuente foto: mprmaria.blogspot.com

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